- ¿ Qué es un Trasplante de riñón ?
- Riesgos del Trasplante Renal
- Después de tu trasplante
- Resultado del Trasplante
Un trasplante de riñón es una operación que coloca un riñón saludable de otra persona en el cuerpo.
El riñón puede ser de alguien que ha fallecido o de una persona viva que puede ser un pariente cercano, su cónyuge o un amigo. Incluso puede ser de una persona que desea donar un riñón a alguien que necesite un trasplante. El nuevo riñón se colocará en la parte baja del abdomen y se conectará con la vejiga y los vasos sanguíneos.
La operación de trasplante dura aproximadamente 3 horas y usted se quedará en el hospital entre 7 y 15 días, aunque en todo caso depende de la evolución del paciente. Después del trasplante, necesitará tomar medicamentos especiales para evitar que el cuerpo rechace el nuevo riñón. Tendrá que tomar estos medicamentos durante todo el tiempo que tenga el trasplante. Muchos pacientes prefieren un trasplante en vez de la diálisis porque les da más libertad, les permite tener una dieta menos restringida y pueden mejorar la calidad y el tiempo de vida.
Un trasplante de riñón es un tratamiento, no una cura. Una persona con un trasplante de riñón aún tiene enfermedad renal, y puede necesitar algunos de los medicamentos que tomaba antes del trasplante.

La cirugía de trasplante de riñón acarrea el riesgo de complicaciones serias, entre ellas:
- Coágulos de sangre y sangrado
- Pérdidas o bloqueo del tubo (uréter) que une el riñón con la vejiga
- Infección
- Insuficiencia o rechazo del riñón donado
- Una infección o cáncer transmitidos con el riñón donado
- Muerte, ataque cardíaco y accidente cerebrovascular
Efectos secundarios de los medicamentos contra el rechazo
Después de un trasplante de riñón, tomarás medicamentos para ayudar a evitar que tu cuerpo rechace el riñón del donante. Estos medicamentos pueden provocar diversos efectos secundarios, entre ellos:
- Adelgazamiento de los huesos (osteoporosis) y daño en los huesos (osteonecrosis)
- Diabetes
- Crecimiento excesivo o pérdida del cabello
- Presión arterial alta
- Colesterol alto
Otros efectos secundarios pueden incluir:
- Incremento del riesgo de cáncer, especialmente cáncer de piel y linfoma
- Infección
- Hinchazón (edema)
- Aumento de peso
- Acné
Después de tu trasplante de riñón, puedes esperar que ocurra lo siguiente:
- Pasar desde unos días hasta una o más semanas en el hospital, según evolución paciente. Los médicos y el personal de enfermería supervisan tu estado en el área de recuperación de trasplantes del hospital, para detectar señales de complicaciones. Tu nuevo riñón producirá orina como lo hacían tus propios riñones cuando estaban sanos. Con frecuencia, esto se inicia de inmediato. En otros casos puede tardar varios días y es posible que necesites diálisis temporal hasta que los nuevos riñones comiencen a funcionar de manera adecuada. Se pueden sentir molestias o dolor alrededor del lugar de la incisión durante la cicatrización. No debes levantar objetos que pesen ni hacer ejercicio (excepto caminar), debes mantenerte aislado, evitar contacto con la gente o el mínimo posible con mascarilla durante al menos de dos a tres meses. Igualmente debes llevar la faja de sujeción dos meses y medio a tres meses recomendable.
- Realizarte chequeos frecuentes mientras estés en recuperación. Después de que recibas el alta del hospital, será necesario hacerte un seguimiento minucioso durante unas semanas para verificar si el nuevo riñón está funcionando bien y para asegurarse de que tu cuerpo no lo esté rechazando. Es posible que debas realizarte análisis de sangre varias veces por semana y que deban ajustar tus medicamentos en las semanas posteriores a tu trasplante. Durante este período, si vives en otra ciudad, es posible que debas organizarte para hospedarte cerca del centro de trasplante.
- Tomar medicamentos por el resto de tu vida. Deberás tomar varios medicamentos después de tu trasplante de riñón. Los medicamentos llamados «inmunodepresores» (medicamentos contra el rechazo) ayudan a evitar que el sistema inmunitario ataque y rechace el nuevo riñón. Los demás medicamentos ayudan a reducir el riesgo de otras complicaciones, como las infecciones, después del trasplante.
Después de un trasplante de riñón exitoso, el nuevo riñón filtrará la sangre y ya no necesitarás diálisis.
Para evitar que tu cuerpo rechace el riñón de tu donante, necesitarás medicamentos para inhibir el sistema inmunitario. Dado que estos medicamentos contra el rechazo hacen que el organismo sea más vulnerable a las infecciones, tu médico también puede recetarte antibióticos, medicamentos antivirales y medicamentos antifúngicos.
Es importante que tomes todos los medicamentos tal como te los recetó el médico. Tu cuerpo puede rechazar el nuevo riñón si te saltas los medicamentos, incluso por un período corto. Comunícate con tu equipo de trasplante de inmediato si estás teniendo efectos secundarios que te impiden tomar los medicamentos.
Depués del trasplante, se recomienda enfáticamente que te realices autocontroles y que asistas a controles con un dermatólogo para detectar cualquier señal de cáncer de piel.
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